Wednesday, July 29, 2015

ASÍ RESPONDE LA DIRECCIÓN DE TRÁNSITO DE BUCARAMANGA AL DERECHO DE PETICIÓN

El 3 de julio presenté el DERECHO DE PETICIÓN (Ver: http://www.demononave.blogspot.com/2015/07/derecho-de-peticion.html), radicado con el #0014799, en la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, por medio del cual hicimos (porque el oficio iba acompañado de firmas que lo respaldan) las siguientes peticiones:

1. Solicitamos a la administración Municipal se retiren las señales de prohibición de la ciudad, y se estimen medidas de protección de la vida de los peatones y los usuarios de la bicicleta, que no sean restrictivas, que por el contrario permitan el coexistir de los diferentes actores de la movilidad de la ciudad.

2. En caso de ser renuente en la petición No. 1, solicitamos amparo al derecho de igualdad al cual tenemos derecho los ciudadanos Colombianos y que se refleja en que así como se establecieron medidas de restricción de transito de bicicleta, amparados en la accidentalidad vial, se establezcan las medidas de protección idénticas a los otros actores viales como son Motociclistas, peatones, y automovilistas.

3. Solicitamos medidas de pacificación de tráfico en la ciudad así como establecer un plan de seguridad vial donde lo que se establezca que la enseñanza del comportamiento vial debe ser por parte de aquel actor que tiene el potencial de causar más daño, en este sentido deben estar orientadas a proteger a los actores.

4. Así mismo solicitamos la revocatoria del acto administrativo que dispone la colocación de señales de prohibición en el tránsito de bicicletas, esto debido a que el mismo se realiza sin el lleno de los requisitos legales.

5. Finalmente y de no atender la revocatoria directa, debe proceder a realizar la modificación del citado acto, en el sentido de establecer que es permitido el tránsito de bicicletas en estos espacios. 

Este oficio no solo es un acto ciudadano de libre espontaneidad, de sana crítica, sino que responde a un mutuo acuerdo en mesa de trabajo con la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, el Ministerio de Transporte y quien lo firma, para la pertinente revisión de las señalizaciones que prohíben nuestra libre movilidad en bicicleta y el inicio, desde lo formal, del reconocimiento de la bicicleta como vehículo en algunas las vías de Bucaramanga y el Área Metropolitana.

Pues bien. Hoy recibí respuesta y, para mi decepción, ni se respetó el acuerdo, del cual conservo fotografías y un archivo de audio, ni se resolvió a fondo la petición. La respuesta de Jorge Alberto Pérez Jiménez, asesor planeamiento vial, fue:

"De manera muy atenta y para dar respuesta a su petición nos permitimos informarle que esta fue trasladada al personal profesional del Grupo de Planeamiento Vial para su análisis y elaboración del concepto técnico pertinente, de cuyos resultados le estaremos informando de manera oportuna".

Los puntos de la solicitud están muy claros: Si bien, por ejemplo, la petición 1, contempla un componente técnico que es la evaluación de la señales y, el punto 4, contempla un aspecto legal, la derogatoria de la resolución 169 del 13 de marzo de 2003, considerando la respuesta recibida, el derecho de petición no fue respondido. 

En este caso, el paso a seguir será convocar a los órganos de control, Procuraduría, Personería y Defensoría del Pueblo, amparada en el artículo 23 de la Ley 1755 de 2015, la cual obliga a personeros, procuradores y defensores a garantizar el ejercicio constitucional del derecho de petición y apoyen mi petición que- como ciudadana- solicito a la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, para dar trámite oportuno y respetuoso a mi solicitud. 

A continuación comparto imagen de la carta recibida.



Friday, July 10, 2015

UNA MINA "QUIEBRAPATAS" PARA BICIUSUARIOS Y BICIUSUARIAS

Pedalear por Bucaramanga ya, de plano, tiene sus compliques: sin ciclorrutas, sin infraestructura cicloinclusiva, sin biciparqueaderos públicos, sin garantías, sin política pública, sin voluntad política, sin seguridad vial, sin promoción del ciclismo urbano, por mencionar algunos aspectos que nos dejan sin aliento. 

Sumado a esto, en el ejercicio diario de movilizarse en bici, también es muy probable que un/a usuario/a de la bicicleta se encuentre con una serie de alcantarillas de drenaje en acero o en cemento, dispuestas de lado a lado de la vía, con gran cantidad de orificios que van en la misma orientación de una llanta de bici y que no son más que una mina quiebrapata para los distraídos. Hablo del peligro que tiene movilizarse en bici y que la llanta de una plegable, una bici de ruta, o una híbrida, quede atorada en una de estas alcantarillas y ocurra un accidente por el capricho de quienes hacen de esta ciudad una ciudad nada amigable con la bicicleta. O, incluso, de ganarse una pinchada doble, si es que salió ileso de pasar por ahí.






Uno puede, como ciclista, parar, pasar caminando, y volverse a subir pero, ¿de eso se trata? ¿Qué pasa si mientras uno pasa el distraído es el carro/moto/metrolínea de atrás? ¿Qué pasa si quien pedalea no conoce la ciudad y cae en esa trampa? ¿Quién responde? Ah, pues nadie, porque en Bucaramanga no hay ciclorrutas, no hay infraestructura cicloinclusiva, no hay biciparqueaderos públicos, no hay garantías, no hay política pública, no hay voluntad política, no hay seguridad vial y sí hay alcantarillas suicidas, señalización de prohibido circular en bicicleta y un montón de enemigos públicos de la bici.

Esto es un asunto de infraestructura cicloinclusiva. Y es que las vías no son exclusivas de los carros.

El “cuidado” que falta en el debate de las fotomultas

Colombia volvió a discutir sobre las fotomultas. El 23 de agosto, el Ministerio de Transporte anunció una revisión integral de los sistemas ...