Thursday, November 24, 2016

TODO LO QUE SIEMPRE QUISISTE SABER SOBRE UN VIAJE EN BICICLETA Y NO TE ATREVISTE A PREGUNTAR – PARTE III

En las dos entregas anteriores he compartido información sobre alimentación, hidratación, equipos, y algunas recomendaciones para una óptima experiencia de ciclismo como viajeros en bicicleta. Sin embargo, surgen otras inquietudes para cerrar estos temas que, no son otra cosa, que una ayudita a la hora de organizar y tener mayor claridad sobre las virtudes y riesgos del cicloturismo.

Acá, mis últimas recomendaciones sobre reglas de seguridad, cruces aduaneros y mantenimiento de la bici.

¡CUIDADO! ¡CICLOTURISTAS EN LA VÍA!

Viajar en bicicleta es un placer y toda una aventura, sin duda alguna, pero es necesario contemplar los riesgos que corremos cicloviajeros y cicloviajeras. Si bien desde que salimos de casa ya no tenemos un lugar fijo y pasa que el mundo se convierte en nuestro hogar, la búsqueda diaria para el descanso debe ser acertada y segura.


Foto: Chicas Biker's. Asunción. El Sur Bici-ble, 2016

Ya les había contado de Warmshowers.com, una amplia red de contactos estilo Couchsurfing.com, pero para viajeros en bici. Sin embargo, la misma dinámica de viaje, el poco acceso a internet o plan de datos en el móvil, y los contratiempos, hacen que no podamos terminar de coordinar alguna estadía con algún contacto de la red. ¿Soluciones? Estaciones de bomberos, casas municipales, casas culturales, intendencias, escuelas o fincas en la ruta, son opciones a la mano. Eficientes porque no cobran y, a veces, si se tiene suerte, además de un espacio dónde poner la carpa, comparten comidas a cambio de las historias de viaje y el uso de cocina. Lo importante es no dejarse coger la noche para ubicar estos lugares, porque no todos los pueblos tienen estaciones de bomberos, por ejemplo. En mis rutas, de acuerdo a la zona horaria, empezaba desde las 5 de la tarde a buscar ese óptimo lugar para el descanso.


Foto: Casa ciclista en Trujillo. Perú. El Sur Bici-ble, 2016.


Resulta también muy eficiente también usar las redes sociales. Son poderosas, cuando las sabemos usar. Una estrategia de búsqueda, sobre todo para ciudades grandes, es escribir en el buscador de Facebook la palabra ciclismo seguido del nombre de la ciudad a donde vamos a llegar. Otras palabras claves de búsqueda son “masa crítica”, “bicicleta” o “ciclismo urbano”. Es clave porque en las grandes ciudades hay muchos colectivos pro-bici que están siempre al tanto de todas las actividades relacionadas con experiencias de ciclismo. Y, entre otras cosas, adoran a los cicloviajeros y a las cicloviajeras.

Asimismo, hay biciviajeros que prefieren meterse a la montaña para ir lo más lejos posible del ruido de los carros y del peligro que representa compartir la vía con buses, camiones y tractomulas. Cuando no hay más opción que ir por pavimentado, porque no siempre se puede por tierra, lo mejor es agudizar el oído y siempre tener en cuenta que la alta velocidad y el tamaño de estos vehículos pueden tumbar a cualquier ciclista desprevenido. Es buena idea, por ejemplo, levantar la mano y saludar. Hacerse visible, de día y de noche, es clave. Y necesario.


Foto: Resistir con alegría. Provincia de Salta. El Sur Bici-ble, 2016.

PERMÍTAME SU PASAPORTE

Sobre estos asuntos aduaneros hay que tener en cuenta dos cosas: la primera, es muy necesario que antes de emprender un viaje en bicicleta, revisar los requisitos para ingreso de cada país. En Sudamérica, por lo general, con solo pasaporte es fácil moverse y no se necesita mas, pero es mejor asegurarse. Además, cuenta la leyenda, que piden certificado de vacuna contra la fiebre amarilla, documento que en los ocho países que ingresé, jamás solicitaron. Por eso solo es una leyenda para mí, aunque sé de viajeros a quienes sí les pidieron este documento.

Lo segundo importante y que a veces, por despistados olvidamos, es que hay que sellar salida del país y entrada al nuevo país. A veces estas oficinas están próximas. Primero se sella la salida, se avanza un poco y se sella la entrada. Pero no en todas las oficinas de migraciones es así. En Perú, por ejemplo, la oficina de migraciones está casi a los 3 kms de ingresar al país y, en la frontera Paraguay – Brasil, por ejemplo, las oficinas están retiradas un kilómetro. Así que hay que estar muy pendientes.

Foto: Coleccionando fronteras con El Sur Bici-ble.

En las fronteras, generalmente, dan de 30 a 90 días para permanecer en el país. Y hasta 180 días por año es lo permitido. No entendí muy bien qué define que sean 30, 60 o 90, porque parece que es por el humor de quien atiende en la aduana o la capacidad de simpatía de cada cicloturista. Sin embargo, es muy fácil ampliar estos días en las oficinas de Migraciones en las principales ciudades, con pasaporte en mano. Pasarse implica una penalización que, más que costosa, es engorrosa. Nada recomendable, además porque los servicios de fotocopiadora, en las fronteras, son excesivamente costosos.

UN SPA PARA ARIELITA CON EL SUR BICI-BLE

Tengo que decir con pleno orgullo que mi bicicleta, Arielita, no se pinchó ni una sola vez en todo el recorrido que hice, ni me dejó tirada en alguna vía. Ni una sola vez. Sin embargo, también tengo que decir, que recibió mas mimos y consentimientos mi bici, que yo, lo cual era justo: el mayor trabajo lo tenía la bici. Por el convenio como embajadora latinoamericana de Specialized, la bici fue revisada más de 4 veces en cada país, en cada tienda de Specialized en Sudamérica: full mantenimeinto con los respectivos cambios, que fueran necesarios. Y no es exagerado, porque una bicicleta de viaje recibe y mueve más de 100 kilogramos de peso, incluido el peso de quien la maneja, y el desgaste es mucho mayor a cualquier bicicleta de ciclopaseo o salida de fin de semana.


Foto: Pieces of Arielita. Santa Cruz de la Sierra. El Sur Bici-ble, 2016.

Lo recomendable es siempre revisar que la cadena esté lubricada, que los frenos estén bien (ambos) y que las llantas tengan aire. Pero, también depende del tipo de bicicleta. En el caso de Arielita, por tener freno de disco, revistas pastillas era una constante.

Y no es absolutamente necesario contar con el respaldo de una marca de bicicletas, aunque es lo ideal. Si no se tiene este respaldo, sé de casos de otros cicloturistas a quienes les revisaron la bicicleta, sin costo alguno. Generalmente, quienes viajamos en bicicleta encontramos abundancia a nuestro paso. Esto quiere decir, que muy fácilmente podemos ir a un taller de mecánica y hacerle mantenimiento a la bicicleta. Sin embargo, también es buena idea llevar la herramienta completa, aceite para lubricar incluido, inflador, llaves, etc., para revisar la bicicleta, sin depender de talleres ni tiendas de bicicletas. Es decir, es necesario conocer muy bien sobre mecánica de bicis para poder salir al paso a cada situación que se presente.

Hasta acá, tres entregas para responder sobre todo lo que implica organizar y viajar en bicicleta, en una ruta de largo aliento. ¿Estas listo? ¡A pedalear!

Tuesday, September 20, 2016

TODO LO QUE SIEMPRE QUISISTE SABER SOBRE UN VIAJE EN BICICLETA Y NO TE ATREVISTE A PREGUNTAR - PARTE II

Hace unas semanas compartí algunos aciertos y desaciertos previos al kilómetro cero de El Sur Bici-ble y durante estos meses de viaje. Sin embargo, hay dos temas de atención e importancia para sobrevivir en un viaje en bicicleta: la alimentación y la hidratación. Recordemos que el motor de nuestra bici somos los y las ciclistas y, el combustible, lo que comemos y bebemos, para poder mover la “máquina”.

Foto de Adrien Galparoli. Norte de Argentina. El Sur Bici-ble, 2016.

¿QUÉ COMER DURANTE UN VIAJE EN BICICLETA?

Aunque la alimentación depende de diversos factores como las inclinaciones de cada biciviajero y biciviajera (veganos, vegetarianos, carnívoros, etc.), los pesos corporales, las condiciones de salud de cada ciclista, la tipografía a recorrer, los esfuerzos diarios, las condiciones climáticas, la facilidad para conseguir ciertos alimentos y hasta el presupuesto que tenemos para comprar nuestra comida, el ciclismo es un ejercicio muscular con un alto gasto energético (aprox. de 350 a 400 calorías por hora) que toma la energía de lo que comemos: los carbohidratos, las grasas y las proteínas.


Foto: Cereales y papas de Perú. Puno. El Sur Bici-ble, 2016.

Además, al principio compraba alimentos para una semana y luego simplemente empecé a comprar para consumo máximo de dos días. Esto depende, por ejemplo, de las condiciones climáticas o la facilidad para conseguir ciertos alimentos. Hay que tener en cuenta que, especialmente, los productos orgánicos pueden descomponerse más rápido que los demás. Y de paso, al llevar menos comida, llevas menos peso.

Aquí comparto mis preferencias:

LA PRIMERA COMIDA, EL DESAYUNO

Lo primero que hago es, todos los días, buscar frutas: las bananas son mis favoritas, aunque a veces también compro manzanas o uvas verdes, pero depende de lo que encuentre en el mercado. Por fortuna, en Sudamérica, hay variedad de frutas y son económicas. Pues bien, lo primero que como, al despertar, es una fruta. Mientras como la fruta, voy alistando mi cocina portátil, caliento el agua para preparar café (como buena colombiana, no puede faltar una dosis de cafeína al día) y abro el pan, para ponerle queso o mantequilla o mermelada o mantequilla de maní. Algunas veces preparo un huevo batido con queso, sobre todo cuando estoy quieta por algunos días en algún lugar y sé que no voy a estropear los huevos con el movimiento.  Sin embargo, para no aburrirme con un solo menú, también puedo varío con granola y yogurt, que resulta muy rico y también barato.

¿QUÉ VAMOS A ALMORZAR HOY?

Generalmente la hora del almuerzo me sorprende en ruta. Algunas veces prefiero sentarme en algún restaurante del camino, generalmente tienen precios accesibles y de menú amplio: arroz o plátano, proteína animal, la famosa “menestra”, que comprende fríjol, garbanzo, lenteja o alverja, sopa, ensalada y jugo. Sin embargo, otras veces, llevo algún enlatado: fríjoles o garbanzos, pero que no me complique tanto y, a veces, armar la cocina durante el viaje es desgastante. Al final, si lo hay, puedo comerme un pedazo de chocolate o una galleta rellena, a manera de postre.

DESPUÉS DE UNA INTENSA JORNADA, LA CENA

Al final del día, después de todo el intenso pedaleo, la cena se convierte en la comida que va a equilibrar todo ese gasto energético. Aunque también se puede consumir en un restaurante, cuando no hay alguno o no alcanza lo que llevamos en el bolsillo, suelo preparar pasta con atún, o pan con atún o aguacate (también llamado palta, en algunos países de Sudamérica). Algunas veces, en cambio, me siento inapetente y prefiero preparar un par de sanduches de queso con mantequilla (prefiero no consumir embutidos ni carnes rojas).

Entre comidas, consumo especialmente frutos secos: maní, almendras, granola, semillas de girasol, entre otros.

¿CÓMO HIDRATARSE EN LA RUTA?

Foto por Juan Angulo. Valle de las Ánimas. Bolivia. El Sur Bici-ble, 2016

El agua es el principal componente del cuerpo humano, aproximadamente ocupa un 65%. En la bici, es muy fácil deshidratarse por la pérdida de sales al sudar, o al orinar o defecar y esto puede desencadenar serios problemas de salud. Lo recomendable es tomar sorbos de agua cada 15 o 20 minutos, y no esperar a sentir sed para beber. Sentir sed es, precisamente, un efecto de la deshidratación. Mi elección es llevar máximo 2 litros de agua (2 kilos mas de peso) y tomar toda el agua que pueda. Además, por consejo de un amigo biciviajero, a las comidas es mejor añadir un poco mas de sal, para adquirirla de manera natural.

Ahora, sobre el acceso al agua, en Sudamérica, en la mayoría de las ciudades, el agua del acueducto no es potable. Por tanto, hay que hervir o comprar agua embotellada (lo que tampoco es tan buena idea, por el impacto ambiental tan negativo que tiene desechar plástico). En varias ocasiones me he enfermado de la panza por consumir agua contaminada.

Entonces, sobre esto, es mejor preparar el cuerpo para las aguas no procesadas. ¿Cómo? Al agua tomada del grifo se le añade una pizca de bicarbonato de sodio, sal y miel. Esto es un suero natural que ayudará a que el cuerpo se adapte a todo tipo de agua.

Si bien en el metabolismo influyen la alimentación y la hidratación, también hay que tener en cuenta las horas de sueño y descanso. Dormir bien, por lo menos 7 horas, y saber escuchar al cuerpo, harán que la experiencia de ciclo-turismo sea más satisfactoria.

Foto: Camping Sur de Bolivia. El Sur Bici-ble, 2016.

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