Monday, February 23, 2015

PEDALEANDO AL FORO MUNDIAL DE LA BICICLETA

Colaboración para Ciclosfera.



“Suenan las cadenas de la bicicleta, señal de que pedaleamos”, solo por reconstruir un viejo refrán y adaptarlo a una realidad latinoamericana que es también tendencia en el mundo: el posicionamiento de la bicicleta en los escenarios urbanos y el interés, cada vez mayor, de mejorar la calidad de vida en las ciudades con medios alternativos limpios de transporte y la movilidad sostenible.

Y fue en una ciudad, Porto Alegre, en 2011, donde varios ciclistas encontraron la muerte al ser arrollados mientras rodaban en una Masa Crítica. En esa misma ciudad, un año después, y en homenaje a esas almas ciclóticas, 7 mil ciclistas y biciactivistas participaron en el 1 Foro Mundial de la bicicleta y repitiendo 2 veces más la sede en Brasil. Este año, y gracias a las gestiones de Carlos Cadena Gaitán, coordinador general del foro, cambia de país y se desarrolla, en su cuarta versión, en la ciudad de la eterna primavera, Medellín, Colombia.

“Ciudades para todos” es el slogan que convoca al 4 Foro Mundial de la Bicicleta, del 26 de febrero al 1 de marzo. Uno a uno, en avión, en bus, en auto y también en bicicleta, van llegando biciactivistas y amorosos de la bici de Perú, Chile, Ecuador, Brasil, Venezuela, Colombia, Estados Unidos, Guatemala, Argentina, México, Dinamarca… 150 invitados de lujo nacionales e internacionales: Adonia Lugo, de Bike League; Amarilis Horta, de Bicicultura; Antanas Mockus, de la Corporación Visionarios, Assaf Biderman, de Cultura & Innovación; Carlos Pardo, de la organizción Despacio, Elly Blue, de Bikenomics, Enrique Peñalosa, del Institute for Transportation & Development Policy; Fredrik Gertten, de Bikes vs. Cars; Hilary Murphy, de Cities for all; Guillermo Dietrich, Subsecretario de Transporte Buenos Aires; Janette Sadik-Khan, de Bloomberg Associates; Matthew Passmore, de More Lab; Jeremy Hanson, de Bikes not Bombs; Lina Lopez, de EnCicla; Lotte Bech, de Urban Cycle Planning y colectivos nacionales (Ver: http://www.fmb4.org/es/conferencistas/), todos con la tarea, por cuatro días, de reflexionar y re-pensar las ciudades desde la movilidad en bicicleta, porque pedalear también es de humanos.

Esta es la cultura de la bicicleta: la de un ciudadano comprometido con su entorno, que decide moverse en bici, gracias a la voluntad de sus músculos y el ánimo purificador de su espíritu. No se necesita más que la sinergia y un pedalazo tras otro y otro para transformar los paisajes urbanos y re-construir las ciudades para todos.


Desde este jueves, el #FMB4 en Medellín. Acá la programación completa: http://www.fmb4.org/es/programa/


Thursday, February 12, 2015

EN BICI, SIN PICO NI PLACA

Resulta inquietante y divertido leer tanta indignación por lo del pico y placa (Acá la noticia: http://www.vanguardia.com/santander/bucaramanga/296678-nuevo-pico-y-placa-en-bucaramanga-sera-de-cuatro-digitos)

Los dueños del auto particular le echan la culpa a la administración (que la tiene sí, pero no totalmente) y no revisan si el uso que hacen de su vehículo es racional, cuántos se movilizan en ese auto (toneladas de lata para mover unos pocos kilos de carne y hueso y alma) o cuántos vehículos tiene en el garaje, o dónde lo parquea mientras compra el pan, almuerza o paga la factura. Señores, señoras, no hay vías para tantos carros y las vías no son parqueaderos públicos ni privados, ni suyas. 

Continuamos. El servicio de Metrolínea es tan malo, tan demorado, tan obtuso y en proporción al mal-servicio que ofrece, ¡tan caro!, que la gente prefiere comprar otro carro, moto, campero, burbuja, pichirilo que se lo dan no mas por amarrarse un zapato frente a un concesionario. Ese metrolinea que se demora en pasar, que le cierra la puerta en la cara, que lo atraca, lo cocina, que lo zarandea pero que no lo mueve con respeto y dignidad, que suspende su servicio, y que ejerce violencia contra peatones y ciclistas, es el mismo Metrolinea que puede aportar algo de alivio a las vías, si lo hubiesen diseñado bien, por ejemplo, con ciclorrutas, biciparqueaderos, y portabicis que favorezcan la intermodalidad. El Mio, en Cali, por ejemplo, tiene aire acondicionado (un detallito de fina coquetería que lo cambia todo).

La piratería, por su parte, se vuelve una opción para mas de uno -una, porque por 500 pesos mas no lo zarandean, no lo atracan, no le sudan encima, no lo pisan, no lo joden. Pero es ilegal, como atracar, como parquearse en la vía mientras compra el pan, almuerza o paga la factura. Entonces queda el servicio urbano, los pocos buses que quedaron del letal monopolio, que le dan un tour por el área metropolitana y que no mas por eso aburre a cualquiera. 

¿Montar bici? ¡Pero por cuáles vías! Pues sí, por las mismas donde ocurre el estatismo, el trancón, el despropósito del consumismo desaforado. Por ahí es por donde se mueve la bici. Porque es un vehículo, como el carro, la moto o el bus y también funciona para ir a comprar el pan, almorzar o pagar la factura. También para ir a estudiar. ¿Y al trabajo?, sí, también. Y las hay baratas, las hay mas costosas, las hay de montaña, de ruta, de que las hay las hay.

Buena suerte con ese pico y placa...

El “cuidado” que falta en el debate de las fotomultas

Colombia volvió a discutir sobre las fotomultas. El 23 de agosto, el Ministerio de Transporte anunció una revisión integral de los sistemas ...