Monday, June 16, 2014

CARTA ABIERTA AL DIRECTOR DE TRÁNSITO DE BUCARAMANGA

Bucaramanga, 9 de junio de 2014

 




Señor
RAFAEL HORACIO NUÑEZ
Director
Dirección de Tránsito de Bucaramanga
Ciudad


Ref. Carta abierta al Director de Tránsito de Bucaramanga.


Reciba un cordial saludo y sepa que me alegró conocerlo personalmente antes de ingresar a la charla “Infraestructura segura para peatones y ciclistas”, dirigida por la directora de la Corporación Fondo de Prevención Vial, Carolina María Galeano Rodríguez.

Quiero, primero, transcribir acá algunos fragmentos sus dos intervenciones en la charla, aspectos sobre los cuales quiero llamar la atención. Cito verbatim.

PRIMERA INTERVENCIÓN:

-     “En primer lugar debo agradecer a la doctora Carolina Galeano que ha sido una persona muy especial como directora de Fondo y Prevenciones del departamento de Santander,  […] las personas que tienen que ver con la bicicleta, que queremos impulsar en Bucaramanga por indicación del Dr. Luis Francisco Bohórquez, lo de la ciclorruta y yo le agradezco a todas las personas que están aquí: a Ciclabucaramanga, a bicicletas, a los maestros del ciclismo que tenemos acá porque tenemos a los campeones que nos tienen tan orgullosos Europa […] y quiero que después de esto nos sentemos a trabajar en ese tema, en el día de no carro hay unas vías de ciclorrutas diseñadas que no estén desocupadas, la 27 de la 56 y no pase nadie, que usemos ese día del no carro, que lo trasladamos del 5 al 25 y empecemos a motivar este tipo de cosas. […] Gracias doctora Carolina porque ahora que ud. se nos va de Santander, la podamos tener para que nos de algunas ideas como asesora del despacho del alcalde en este tema, o de nosotros, el tránsito, pero estamos todos en ese trabajo con el señor alcalde, tanto el Metrolínea como el Área Metropolitana, como a la Dirección de Tránsito y el Inderbu, como responsables de sacar adelante algún principio de ciclorrutas, pero tenemos que empezar por algún lado, para que esto vaya cogiendo camino, favorecer el transporte público, todo ese tipo de cosas que estamos haciendo en Bucaramanga”.


SEGUNDA INTERVENCIÓN:

-          “Yo quiero hablar lo siguiente. Es que, yo sí le pido el favor a Andrea que salvemos un poquito la palabra en eso, porque es que criticar es muy fácil, déjeme arrancar a mí tantico, y yo les ayudo, y nos ayudamos porque esa es mi voluntad […] pero déjeme empezar, no me quiten el ánimo. […] Hablaba Andrea de lo de aquí y no me deja mentir la doctora Carolina porque con ella estuvimos trabajando con los señores del Cacique de cómo de hacer una obra ahí que no se puede hacer puente peatonal porque es difícil, no deja los espacios, pero sí un pompeyano. […] Entonces son cosas que como digo yo, yo sí invito a que me pongan el ánimo para poder seguir trabajando, no me lo van a bajar tampoco con las críticas, pero es que criticar es más fácil que hacer. […] Entonces yo, como autoridad, Rafael Horacio, en nombre mío, que vale políticamente también como un político serio del departamento de Santander, pongo aquí mi palabra para saber que aquí vamos a hacer y a trabajar con uds. […] Acabamos de aprobar un POT en la ciudad de Bucaramanga, totalmente diferente al que ha funcionado hace 14 años, son cosas que nos toca corregir. […] Y bueno temas habrá para hablar y discutir todo lo que quiera porque eso es tela de dónde cortar y lo que sí les pido el favor es que me dejen hacer”.

Sobre la primera intervención, quiero corregirle los nombres de los colectivos que ud. mencionó. Creo que estaba hablando de Ciclaramanga y Mujeres Bici-bles, el cual represento. Me gustaría enterarlo que, además, hay más iniciativas ciudadanas pro-bici: Bici40, La revolución de la bicicleta en Bucaramanga, Piedecuesta cultiva oxígeno, entre otros; también las iniciativas privadas de algunos almacenes de bicicletas, como por ejemplo la tienda Welcome Bucaramanga, quienes están implementando biciparqueaderos en la ciudad como una iniciativa de empresa privada; sumamos también varios colectivos de ciclomontañismo y ciclistas urbanos independientes, no agrupados. Todos con el deseo de tener voz en las decisiones que nos competen y de participar activamente en la promoción de la bicicleta como alternativa de transporte. Es hora de INCLUIR a los colectivos e interesados en las decisiones políticas sobre movilidad en bicicleta. Por ejemplo, ¿cuál es la agenda programada para el día sin carro? ¿Con quiénes están organizando estas actividades? ¿Cuáles colectivos son convocados? ¿Cuáles ciclistas urbanos? ¿Cuándo va a socializar la programación?

Sobre la segunda intervención, quiero detenerme en varias ideas:

Primero, le agradezco que se dirigiera especialmente a mí. Me halaga, lo confieso. Sé que lo hizo porque previo a su intervención formulé varios interrogantes: ¿Qué pasa con las 76 señalizaciones que prohíben el tránsito en bicicleta?; sobre la tan nombrada ciclorruta que va desde la Flora a Girón, prometida desde 2012 y estamos en junio y nada de nada, ¿cómo y cuándo la van a construir?; sobre la aprobación del POT en el cual, en el artículo 132, prohíbe la construcción de ciclorrutas en arterias primaria y secundaria, ¿cómo pretenden CONECTAR el área metropolitana con Bucaramanga por medio de un bicicarril si el POT NO lo permite?; sobre la idea que tenemos Mujeres bici-bles y La Ciudad Verde de pintar las cebras en mal estado y que la Dirección de Tránsito no cuenta con presupuesto para ello, pero que con gusto las pintan si les donamos la pintura, entonces, ¿qué podemos hacer como iniciativa ciudadana que sueña con una mejor ciudad?; sobre la urgencia para permitir espacios para peatones en la transversal del Cacique, donde está ubicada una señalización que prohíbe el tránsito de peatones, ¿cómo solucionar esto desde la iniciativa ciudadana si no hay apoyo de las entidades competentes y que además es urgente solucionar?

¿Sabe por qué mencioné todo esto? Ud. dice que criticar es muy fácil y más criticar sin hacer. Le cuento que llevo 12 años pedaleando la ciudad para llegar a los diferentes destinos: universidad, trabajo, casa. Además, participé en la fundación, proyección y posicionamiento de 2 colectivos: Ciclaramanga y Mujeres Bici-bles, los cuales, desde diferentes actividades, promocionan el ciclismo y son bien reconocidos en la ciudad. A esto súmele que enseño a otras mujeres a usar la bicicleta y a empoderarse de su movilidad subidas en una y nadie me paga por hacerlo. Además, mi tesis de maestría discurre sobre la bicicleta y el ciclismo urbano, en especial el caso de Bucaramanga y frecuentemente estoy publicando reflexiones sobre movilidad y bicicleta desde mi blog personal www.demononave.blogspot.com. Soy promotora de La Ciudad Verde en Bucaramanga, con quienes hemos organizado tertulias sobre temas de ciudad, género y movilidad. Y, finalmente, hago parte del comité de programación del IV Foro Mundial de la Bicicleta, que se llevará a cabo en Medellín, 2015. Como ve, sí hago. Y también “critico”, porque cada decisión sobre la bicicleta y el peatón también me afecta y sueño con una ciudad que incluye y reconoce todo tipo de movilidad.

Cuando ud. me pide el favor de no “desanimarlo”, quiero decirle que los desanimados en las vías somos los ciclistas urbanos, quienes nos encontramos diariamente con señales que prohíben nuestra circulación, señales que EXCLUYEN y, además, nos frustran el deseo de algún día pedalear sobre ciclorrutas que conectan el Área Metropolitana. ¿Se ha subido ud. a una bicicleta y ha pedaleado por las vías de Bucaramanga para llegar a su trabajo? Lo invito a que lo haga y así sienta el verdadero desánimo de una población en ascenso, porque lo bueno es que cada vez somos más ciclistas urbanos en las vías, no sólo ciclistas que asisten a ciclopaseos, sino ciclistas que usan la bicicleta como su principal medio de transporte.

En su intervención también dice ser un “político serio” y, como tal, su respuesta me deja un desaire. Con todo respeto, como buen político, debe aprender a escuchar las “críticas” de quienes viven, conocen y reconocen en las vías las fallas que hay para lograr ese ideal de ciudad, capital sostenible, que desde la alcaldía tanto pregonan. Si en serio está dispuesto a dialogar con los ciclistas urbanos, convóquenos, pero no solo convóquenos sino también ESCUCHE lo que tenemos para decir.

Retomando partes de la intervención de Carolina Galeano, destaco las siguientes ideas, que me parecen pertinentes para el caso de Bucaramanga:

-          La movilidad es un derecho fundamental, como también lo es el derecho a la vida y a la protección.
-          Implementar espacios para peatones y ciclistas no solo mejora la movilidad sino la convivencia, la salud pública, ambiental, mitiga la contaminación por emisión de tóxicos y la gente puede ser más activa y más feliz. Además, son compartidos no solo por ciclistas sino también por otras personas vulnerables. Es decir, permiten la accesibilidad y la inclusión.
-          La seguridad vial es un asunto de co-responsabilidad institucional y de las personas.
-          Los más vulnerables en las vías son los peatones, los ciclistas y los motociclistas
-          Hay que tener en cuenta cuatro conceptos a la hora de pensar infraestructura para peatones y ciclistas: coherencia, conectividad, atractividad-comodidad y seguridad.
-          Es urgente, en las ciudades, pensar en espacios para peatones y bicicletas.

Así, las iniciativas ciudadanas y las entidades competentes tienen un compromiso importante con la ciudad y la calidad de vida de quienes la habitamos. Lo invito, entonces, a que no se desanime por los comentarios. Al contrario, ud. no está solo. Cuenta con la constante veeduría de ciclistas urbanos; nosotros estamos dispuestos a ayudar en la toma de decisiones porque seremos nosotros los principales afectados. A mí me alegra que la bicicleta ya es parte de una agenda social, política, pública, pero me alegraría más saber que las decisiones sobre el ciclismo urbano son socializadas con los directamente involucrados: LOS CICLISTAS URBANOS, agrupados o no, y no solo con un colectivo cercano.

Le agradezco el tiempo que invirtió en leer esta carta, vale la pena conocer la opinión del otro. Me interesa conocer detalles sobre las señalizaciones de prohibido peatón y bicicletas. También me interesa conocer la programación para el día sin carro y conocer la forma como los colectivos, todos son incluidos. Me interesa colaborar en la revisión y ojalá reestructuración de la aprobación de la comisión segunda del Concejo de Bucaramanga, en relación con el artículo 132. Y, por supuesto, me interesa participar activamente en la socialización de los temas que competen a la toma de decisiones en movilidad alternativa limpia.

Quedo atenta a próximas conversaciones.

Atentamente,





ANDREA MARÍA NAVARRETE MOGOLLÓN
Ciclista urbana – Colectiva Mujeres Bici-bles


Thursday, May 29, 2014

DE CONDUCTORES, CICLISTAS Y PEATONES

Han pasado 30 días después de terminar los #30DíasEnBici de abril. Las razones de mi letargo no se deben a motivos perezosos, sino a una cantidad de menesteres que primaban sobre este reporte. Menciono de nuevo que los  #30DEB son una iniciativa de ciclistas urbanos en Minneapolis, con el objetivo de promover el uso de la bicicleta como alternativa de transporte, destacando los beneficios individuales y colectivos. A esta iniciativa se han unido más personas y más colectivos en el mundo y, este año, no fue la excepción.

Ahora, con un poco más de tiempo, hago un recuento de esa experiencia.

Primero, los números:

- Total días pedaleados: 25 días.
- Total distancia recorrida: 435,47 km.
- Total dinero ahorrado: $178.700 pesos (incluidos pasajes de Metrolínea y carreras de taxis).
- Peso inicial: 64 Kg.
- Peso final: 61 Kg.

Así, fueron 435,47 km de recorridos en bicicleta: fui a la UPB (aprox. 15 kms), a la USTA (aprox. 3 kms), universidades donde trabajo. La primera no cuenta con biciparqueaderos en tanto la segunda sí en la sede de Floridablanca y con parqueadero en la sede de Bucaramanga. También fui a las clases de maestría en la UIS, (aprox. 2 kms o un poco más), institución que cuenta con varios biciparqueaderos y que, hoy día, concentra una buena cantidad de ciclistas urbanos. También fui al bar, al café, al mercado, a visitar amigos y a pasear en bici con colectivos como Mujeres bici-bles y Bici 40.

Todo el álbum fotográfico está público en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/demononave/media_set?set=a.719598044728662.1073741833.100000354203437&type=3

1.  Hablemos de conductores: Un síntoma especial de los conductores de vehículo particular, taxis, buses y motos es su sentido de propiedad y dominio de las vías. No los culpo. Un gobierno y unas políticas de movilidad que privilegian su circulación sólo puede provocar este tipo de pretensiones, aunque también vale la pena señalar que el gremio de las motos ha sido una población intermitentemente vulnerada, sólo que en su organización y defensa han sabido superar cada una de las caprichosas imposiciones por parte del gobierno.

Sin embargo, un conductor, sin excepción del tipo de vehículo que use, es responsable de proteger la vida de los otros partícipes de la vía y, bajo esta premisa, ser precavido en su circulación. En esos 30 días fueron varias veces las pitadas, insultadas y sustos que tuve que soportar por parte de diferentes medios motorizados de transporte, incluidas las motos, las cuales, en mi opinión basada en la experiencia, son las más hostiles en las vías. En definitiva, los conductores no están acostumbrados a reconocer otro tipo de movilidad diferente al que tienen: el bus le pita a la moto, la moto insulta al carro, el carro no da permiso a ciclistas ni peatones, y así. Cuando se encuentran con algún ciclista en la vía, aún sin medir las posibles trágicas consecuencias, arremeten en su contra.  Cero en conducta señores, señoras, jóvenes y señoritas al volante.



2.      Hablemos de ciclistas: Si miramos las cifras que compartí sobre mi experiencia en los #30DEB, podemos deducir que usar la bicicleta diariamente, no solo para la recreación y el deporte, sino también como una alternativa limpia de movilidad, para ir al trabajo, para ir al estudio, para… tiene sus ventajas: la salud se beneficia, el bolsillo lo agradece y la ciudad lo necesita. Da gusto romper el letargo de las vías en una bicicleta y avanzar en medio del estatismo vehicular.

En muchas ciudades del mundo, la bicicleta tiene su lugar natural y es, a su vez, buena para el paisaje urbano. En el norte de Europa, la bicicleta ha asumido una presencia importante en la red de transporte urbano: dan cuenta del 20 al 30% de todos los viajes en ciudades importantes en Holanda, Dinamarca y Alemania. En China, más de la mitad de todos los viajes. Sus múltiples ventajas la convierten en la forma de movilidad idónea para trayectos cortos.

Sin embargo, también recae en nosotros, los ciclistas urbanos, una gran responsabilidad porque debemos estar pendientes de absolutamente todos los movimientos de los demás medios de transporte, incluyendo el peatón.  Un solo descuido y al suelo. Una sola distracción y entonces podemos ser protagonistas de una tragedia. Por ello, es necesario contar con luces, elementos reflectivos, usar el propio cuerpo para dar a conocer nuestros movimientos a los demás partícipes de las vías y, por supuesto, repetir un mantra mental que nos permitirá mantener la calma y el valor para continuar el camino. Además, como no contamos con carriles bici ni espacios propios en las vías, muchos optamos circular por los andenes, donde incluso se logra un poco de tranquilidad respecto a la seguridad: es preferible ir más despacio, teniendo cuidado con los peatones, que circular con la  jauría motorizada que es una amenaza.



3.      Hablemos de peatones: El peatón, a pesar de ocupar el primer lugar en privilegios y reconocimiento en el espacio público en la jerarquía mundial para la movilidad es, en definitiva, el más vulnerado. En Bucaramanga y el Área Metropolitana el PARE es del peatón. Las cebras, cuando las hay, parecen ser parte de una estética pero no de un mensaje de prioridad y de protección en las vías. El desconocimiento de la normatividad sobre la susodicha jerarquía ha perjudicado notablemente la planeación de la ciudad y la conducta ciudadana. Incluso, así como pasa con las bicicletas, en Bucaramanga y el Área Metropolitana hay señalizaciones que también prohíben el paso de peatones. La más ridícula de todas: la señal ubicada en la transversal 93, frente al Centro Comercial El Cacique; allí, un peatón debe caminar más de 300 metros para cruzar la doble calzada. A la dirección de Tránsito a la cabeza de no sé cuál “experto”, se le hace más fácil prohibirle al peatón, que generar una dinámica más armónica de convivencia en las vías.

Los peatones, además, también desconocen sus derechos. Todos somos peatones y es nuestro deber exigir el respeto por las cebras, unirnos para defender las disposiciones que privilegian a las demás formas de transporte y entre todos provocar una cultura ciudadana a nuestro favor.



#30DEB que suman a los más de 12 años sobre una bicicleta y serán sucedidos por muchos años más de ciclismo urbano.

BONUS TRACK: Destaco la mala experiencia que tuve el miércoles 2 de abril cuando regresaba de mi trabajo, por la vía Antigua de Floridablanca, y un motociclista se me acercó para regar en mí una serie de morbosidades y vulgaridades, las cuales provocaron que, hoy día, siempre lleve a la mano un gas pimienta. Por fortuna, no hubo lesiones físicas, pero sus palabras si dejaron un profundo temor a pedalear sola y una emoción de impotencia y desagrado. La bicicleta es también símbolo de empoderamiento. Las mujeres, otrora, pedalearon para alcanzar otros niveles de libertad subidas en una bicicleta. Hoy día, por ser mujeres y por movernos en una bicicleta, extendemos esos primeros deseos de libertad en una sociedad que no sacia su machismo y su violencia en nuestra contra. Las vías también son escenarios de paz, y esto nos incumbe a todos.

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